Última noción

Posted by Mrs. Kite | Posted in | Posted on Saturday, January 05, 2013

0

usted claro no sabe
ya que nunca lo he dicho
ni siquiera esas noches en que usted me descubre
con sus manos incrédulas y libres
usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme

Mario Benedetti

Putamadre.

Le Temps de "Noir Sur Blanc"

Posted by Mrs. Kite | Posted in | Posted on Saturday, November 17, 2012

0


Sé que tú, como yo, serás especialmente sensible a esta comparación. (Desempolvemos un poco el francés, que es algo que llevaba queriendo enseñarte un rato, pero no había tenido tiempo. Lo he intentado pero no he podido poner en palabras la emoción y reflexión que me causa. Creo que bastará con que leas las letras y veas los videos, como bastó conmigo para sacarme el lagrimón.

En 1962, Françoise Hardy cantaba Le Temps de L'Amour. Para mí, es una canción de cómo entiendo el amor ahora. Sí, estoy en los veintes y a pesar de la treintona que llevo siendo desde que tengo memoria, tengo 21 años. Es un amor, del tiempo que va y viene, un amor a pesar de las heridas, un amor que dura por siempre. (O que al menos así lo recordaremos.) Al final de la canción, el corazón late más rápido, la vida sigue y nosotros simplemente estamos contentos de estar enamorados.


 C'est le temps de l'amour, le temps des copains et de l'aventure.
Quand le temps va et vient, on ne pense a rien malgre ses blessures.
Car le temps de l'amour c'est long et c'est court, ca dure toujours, on s'en souvient.
On se dit qu' a vingt ans on est le roi du monde, et qu' éternellement il y aura dans nos yeux tout le ciel bleu.
Car le temps de l'amour ca vous met au coeur beaucoup de chaleur et de bonheur.
Un beau jour c'est l'amour et le coeur bat plus vite, car la vie suit son cours et l'on est tout heureux d'etre amoureux.

Yo creo que pocas cosas me han llegado tanto como escuchar esto hace poco:


Encontramos a Hardy vieja. De un video sepia a uno blanco y negro. El cabello blanco, de lentes, sentada:

Noir sur blanc, j'écris mes maux, les nerfs à cran. Sans garde-fou ni faux-semblants, de but en blanc, trop souvent.
Blanc ou noir, peut-être qu'il n'est pas trop tard pour sortir de ma tour d'ivoire? Si vous passez sans me voir.
La peine vaudrait bien le prix de ce dernier détour. Tant pis pour tous les non-dits, les appels au secours  lancés dans la nuit et tombant dans l'oreille d'un sourd. Si à votre cou, je peux me pendre haut et court.
Nous laiss'rons en blanc les sujets un peu trop brûlants qui pourraient me glacer le sang, vous faire partir en courant. Seul point noir, si vous n'aimez pas les regards qui vous transpercent de part en part, vais-je passer sans vous voir ?
La peine vaudrait bien le prix de ce dernier amour. Je paierais comptant les cris, les appels au secours lancés dans la nuit et tombant dans l'oreille d'un sourd.
Si à mon cou, vous veniez vous pendre haut et court. Viendrez-vous ? Sachez que tout ne tient qu'à vous, viendrez-vous ?
La peine vaudrait bien le prix, je n'ferais pas demi-tour. Garderais pour moi les cris, les appels au secours. Viendrez-vous ? Sachez que tout ne tient qu'à vous, viendrez-vous ?

Para mis horas

Posted by I'm the penguin | Posted in | Posted on Thursday, October 18, 2012

0



Anoche protagonisaste mis sueños.
Como si por fin te conociera, mi mirada te tocó
de formas delicadas,
de formas azarosas e indecorosas.

Tus palabras me tocaron hondo,
desde la boca del estomago
hasta los labios del silencio

*suspiro*

Tres bocanadas de aire y un pinchón a la conciencia
no bastaron para asimilarlo.
Eras tú,
después de todo, después de todos.
Podía llamar a ese momento Victoria,
y adoptarla y llevarla al parque
y darle de comer todas las cartas que te escribí
pero no había a quien mandar.

Pero eres elusivo,
al despertar enmarqué las sonrisas que dejaste en mi piel,
pero no demoraron en hacerse moretes.


[de-por-para Julio]

Tú vuelves, yo no sé

Posted by I'm the penguin | Posted in | Posted on Monday, September 10, 2012

1

Eternamente enamorada del desencanto, ella habla de su hogar con minucioso detalle, de sus recuerdos ensayados y sus leves sentires; con la esperanza de algún día borrarlos por completo, y en vez llenar su narrativa con las ideas que evoca en los extraños. Y entonces se convertiría al fin en ella, y no en una construcción flotante.


Siempre vuelve a casa.

Yo quiero volver, siempre. Pero no me animo a tocar la puerta. Me siento como la cortesana retirada que ve al escenario con un dolor sutil y un tanto amargo. Sabe que algún día le perteneció, dejó el alma allí arriba y cada noche recibía una fuente de rosas, si no de la clientela al menos de ella misma, se sabía un cuerpo libre. Ahora, ni de chiste podría salir bien librada de esos estrepitosos saltos de corazón, estirar el pudor detrás de la cabeza o abrir las piernas hasta abrir una cuarta dimensión del espacio. Ahora sólo ve de lejos al escenario empolvarse.

Lo más triste es que sólo imaginó esos bailes, y aún así sabe que no los podría volver a repetir. Los tendones de su júbilo se han vencido.


Yo como la cortesana, sólo veo de lejos la puerta. Prefiero quedarme fuera. Escribir una notita, dejando dicho que no dormiré hoy en casa. Después le cuento al papel a cerca del terrible reino del patriarcado, del imperio transversal que la razón ha decretado, excomulgando por siempre a la emoción a un terreno de fulgor mágico, de snobismo de queso rancio, de intelectualoides pedantes. Pero el papel sólo me ve y no dice nada, piensa que no entiende, pero el que no entiende soy yo. Me desesperanzo, arrugo la notita y vago por la puerta, buscándole esquinas a sus curvas.

No sé hermana, de cómo hablar de amor. O de enamorados. De historias tormentosas por las que vale la pena dar la vida. Crueles desgarros que destrozan a una persona sin volverla a dejar ser feliz. Días de eterno delirio, maldiciones de vivir en éxtasis hasta que el vacío se consuma por el todo. Ósculos que dejan esquimosis. Barbas que dejan huecos. No sé hablar de eso, pero si tuviera que hacerlo como Calvino habló de todos lo amores, osea los dificiles, creo que lo haría como lo hace al hablar de todas las ciudades.

Yo vivo en las sutiles, las se suspenden sobre abismos y llevan vidas menos inciertas que otras, pues ellas saben que las ligeras redes que las sostienen llegarán a un límite. Y entonces pienso en mi interminable disyuntiva, aún no sé decirte hermana, si sufro del insoportable peso de los sentires; o la levedad. Creo que el eterno retorno no es lo peor que me puede pasar, es posible que no sólo prediga que todo seguirá repitiéndose, sino que quizá mejorará. Repetir el mismo procedimiento, esperando diferentes resultados, es sólo una premonición auto-realizada de éxito, qué no?

No sé si es un paraíso o una prisión. Eso lo juzgará, supongo, una narrativa posterior.

Es como si fuera un viaje en bote de remos. Nos adentramos en un lago muy tranquilo mientras amanece, el Sol no es un símbolo, sólo iluminación. Hueles el rocío en tus zapatos y oyes ligeramente las pequeñas ondas rebotar en el bote. Y luego está ese vibrar mudo que tienen los cuerpos de agua provocado por su incesante toqueteo con el aire, caricias que no se terminan de consumar. Hasta que su deseo vence la física, y en un arrebato pasional se mezclan violentamente queriendo dejar cicatrices en el otro. De huella sólo dejan pequeñas burbujas que salen del agua: sutiles, casi invisibles y prácticamente sugestionadas.

Y entonces volteas a ver al cielo iluminandose. No al infinito. No a al vacío, no a ti mism , no a las preguntas. Al horizonte. Y no ves fin.

Y sólo escuchas ese sonido que hacen los reflectores del teatro. Pero aún no sabes distinguir si es porque se encendieron o es que ya se apagaron.

Allá.

Posted by Mrs. Kite | Posted in | Posted on Thursday, September 06, 2012

1

No quiero sólo regresar cuando estoy enamorada. Pero, aquí estoy.

Morirte de ganas por besar a alguien.

Posted by Mrs. Kite | Posted in | Posted on Thursday, May 31, 2012

0

Hablábamos del sufrimiento cuando la plática rápidamente tornó a ser sobre los placeres: un orgasmo, dormir, comer, un buen vino, una buena cerveza, besar.
Pensé en el morirte de ganas por besar a alguien:
Ver sus labios mientras hablan, como se aprietan y se sueltan. Querer ser sus palabras, entre sus labios, empujadas por su aliento. Silencio. Sentirte observada. Verlo a los ojos y mostrar una sonrisa nerviosa. Distraerte imaginando el beso. Sentir nervios porque te vio mordiendo tu boca, mientras veías la suya. Sentir nervios porque no sabes de que ha hablado el último minuto.
Si eso no es placer, no sé que sí lo será.

Al final, se habló del sufrimiento por la falta de esos placeres.
Placeres que al fin son placeres-sufrimiento.

Sufro por no tener a quien sufrirle. Eso es lo que extraño.
Pero el maldito sillón sigue en el mismo lugar,
siendo café (café de insomnio y noches perdidas, café como sólo él sabe serlo)


Mistakes will tear this life apart

Posted by I'm the penguin | Posted in | Posted on Sunday, May 27, 2012

0


How are you feeling?
…

And don’t say just fine

     (Well. Then I guess I’m feeling misshaped. A complete mis-fit, although that’s nothing new.    But this time we're making a move, we're making it now. We'd like to go to town but we can't risk it 'cause they just want to keep us out. But revenge is going to be so sweet. I don’t want their homes or their things; I just want to come out of the side-lines.

     And fuck this. Routine is biting hard, ambitions are still high but emotions won’t grow. And I want love to tear me apart again, even if it hasn’t before. I want my failings exposed and respect run dry. I crave crying out in my sleep. But I guess my timing is very flawed. I used to be somebody but now I’m someone else.

     And I’m sort of sick of being someone I don’t admire. But then sometimes it feels like heaven. Maybe I should just take apart my old things, set them on fire. I should feel like my new life can start, head out to god knows where. But who knows how it will feel a year from now?

      And then there’s you. I love you, but thinking of when we were together hurts so badly. When you looked at me so disappointed, so tired, I knew strings had broken, but you didn’t have to cut me off. Part of me knows it’s one of the things I’ve done, but I don’t want to live that way, reading into every conversation we had. I love you, but it hurts me. I guess now you’re just somebody that I used to know.)

I’m good, good. Nothing in particular, just, you know: here.