El Salva

Posted by I'm the penguin | Posted in | Posted on Thursday, July 02, 2020

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ESCENA I

SALVA: Oye y ¿sí bajaste el chal de tu mamá? Te lo pidió como treinta veces

RAFA: (Jadeo de sorpresa y luego burlón) Ay bebé, qué haría sin ti. (Se baja del carro, sale de escena y regresa rápido con un chal envuelto en el brazo, y se mete al carro) Ya está ahora sí todo, igual no se va a arruinar el cumpleaños si se nos olvidó un Squirt o algo así.

SALVA: Qué fuerte, ¿no? El Eleonoro ya cumpliendo sesenta años. Nuestras mesas de la verdad ya se van a hacer consejo de ancianos, oye (Los dos se ríen y se voltean a ver)

RAFA: Ya casi somos unos treintones, en qué pinche momento dejamos de escuchar Monster Hospital en la Tsubame y ahora ya vamos hasta con regalo de señores, ta cañón.

SALVA: Obvio le va a encantar el saquito está muy boheme de la nouvelle vague.
(Los dos se ríen). Ahorita te pongo a la Metric y luego la playlist de boleros para que nos entremos en tono con los señores de la fiesta. Seguro tu papá ya nos tiene unos caballitos puestos en la mesa.

RAFA: (Escuchando Gimme Sympathy de Metric) La neta se me hace lo más bonito del mundo que estemos viniendo a esto. Neta mil gracias. Todas las gracias. Por siempre.

SALVA: Rafael de qué hablas, obvio íbamos a venir a los sesenta de tu papá. Este pashangón no me lo perdía por nada, oye. Si hasta la Eleonora pidió la hora de mariachi después de que le tiré tanta indirecta.

RAFA: Si no, obvio no era opción. Pero quiero decir… No sé, se siente como un milestone. Han pasado un chingo de años, y de cosas, y todo lo del DF y ahora la vida de pobres grad students en Cali. Hemos pasado mucha cosa. Y a veces no me la creo que aquí seguimos. Nosotros pues. Con todo y los espacios, las distancias que ha habido, todo lo del DF… jajaja. Aquí andamos. Y no me puedo imaginar ningún otro mundo en el que me gustaría vivir.

SALVA: Ay Rufs, me vas a hacer llorar y vamos a chocar. Te amo un chingo. (Lo agarra de la mano después de meter segunda velocidad).

(Los dos tararean y bailan en el carro We're so close To something better left unknown, We're so close To something better left unknown. I can feel it in my bones)

Yo vuelvo, _ .

Posted by I'm the penguin | Posted in | Posted on Tuesday, September 17, 2013

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De vez en cuando vuelvo, cuando estoy más herido.

Disculpa, no me lo tomes a mal. No quiero que este sea un espacio donde quede sólo record de tiempos fatales o de mi miserable capacidad de lidiar con la frustración. Pero más que cualquier otra formulación contemporánea y fugaz, este es mi nicho, mi corazón, mis cuatro paredes sin paredes.

Ahora vuelvo por que por primera vez se me hizo el corazón pedacitos, tan volátiles e inestables que el curador dice que es pérdida total, la pieza no sirve. Va a haber que fundirlos y moldear de nuevo.

Yo alguna vez deseé que el amor me despedazara, de nuevo. Y es por eso que vuelvo, quiero mostrarle al pingüino de las Alaskas y los quizases este amasijo de astillas que cargo dentro. Pero no es para advertirle, no creas que vengo a regañar al pasado, vengo con un trofeo en las manos. Un trofeo que arde y quema ¡Armen un banquete! ¡Que lo logramos, que salimos al mundo y construimos castillos donde sólo había agua condensada! Encontramos espejos y colchones, nos trepamos a las ancestrales narrativas, decididos que todo valía la pena. Con un pie volando y las manos en la nada nos aventamos al precipicio. Eventualmente tenía que venir el suelo. No se tardó mucho.

Nos paseamos, en un tour acompañado, por los inmuebles más post-estructura del yo. Sin tener si quiera que mencionar, los visitantes se percataron de los terceros ladrillos de lucidez compactados en versos sin esfuerzos. Tocaron las texturas efímeras y las coloradas también. Sin mapa ni walkman se aprendieron el camino a las cámaras de luz, a la azotea de remodelaciones y las nubes de miel. En concreto, tensaron las intangibles ligas que mantienen en pie esta estructura y otras ficciones.

Quizá eso se nos olvide, quizá eso pueda ser reemplazado en la narrativa. Pero ahora-justo-ahora el olvido es secundario, porque no sólo se percibieron los detalles, sino que se construyeron sueños y salitas de té. Sentires que parecían pensares de día. Idioteces que se volvían grillos de noche. Naciones que acogían pasados inmemoriales y futuros truncos. Desde hoy no sabemos cuánto de eso quede en pie, pero sabemos que importa. Que dimos a luz a voces nuevas, mamíferos nuevos, voces que pudieran hablar por las que han callado. Que importan por haber existido, por haber sido. Y no sólo fueron, fueron inefablemente gustosxs. Fue quizá el clímax de muchos performances.

Pero las visitas no pudieron, o no quisieron lo suficiente. Eso no nos toca saberlo. Y se fugaron, con los planos, copia de las llaves y muchos objetos valuables. Y duele.

Duele porque nos saltamos un latido del corazón. Duele porque se sentía como el alma de nuestra alma, porque entre los visitantes había animales irremplazables, voces inasibles. Duele porque las primeras visitas no se olvidan. Rompe porque ya no tenemos con quien jugar en estos jardines gaseosos. Y llegamos a pensar que nos íbamos a morir, que el aire se nos iba. Mandamos a unx valiente a verificar que las visitas, entre todo lo que se llevaron, no se hubieran robado, además de trozos del corazón, también los pulmones. Ahí seguían. Arde porque la casa productora ya había aceptado más y más guiones. Porque hay rasguños en la realidad que desangran el infinito mar de melancolía. Chinga porque no nos eligieron. Mata mañana tras mañana porque no está el mensajito al despertar. Me corta un brazo porque dimos todo lo que había, todo lo que teníamos para y podíamos dar, y quizá un poco más. Quizá dejamos en quiebra a las arcas de la voluntad.

Nos quebramos, las voces, cada que se atraviesan con nuestros ojos los suyos, no en el mundo material, sino aquí. Porque encima dejaron fantasmas. Fantasmas que de día deseamos sean corpóreos, y de noche que se hagan sal. Las noches solían ser las mejores, sin espectadores ni medición, los electrones podían comportarse como les viniera en gana. Ondx, partículx o indefinidx. La cama como institución y espacio del descubrimiento. La sobreinterpretación de los mensajes post-lingüisticos. La estimulación a través de los mensajes eu-lingüisticos. Nos deshizo saber que también se llevaron el calor de la complicidad y las palabras fáciles, el lubricante y/de la bobería.

Ahora-justo-ahora nos silencia saber que no hay una posible lista exhaustiva de todo lo que desapareció a su fuga.

Pero como voces que maduran y bosques quemaduras decidimos que así es mejor. Decidimos que entrar a estos, los terrenos de lo más íntimo, no basta. Aprendimos que queer(querer) con todo puede no ser suficiente. Sabemos, ahora, que amar no es sólo tomar de las manos, sabemos que no sólo por ser un querer sincero es uno que acaba bien. Economizamos que no todos los costos son conmensurables con los beneficios. Y que los amores que no se pueden vivir en el aquí y el ahora, no se viven. Nos hemos vuelto ecologistas empobrecidos, con ríos contaminados de recuerdos, aire erosionado por las ansiedades y enfriamiento global.

Mata que no agotaran sus recursos para solventar la degradación.

Es así como vuelvo, a la casona con puertas sin esquinas. La cortesana retirada me acaricia las heridas abiertas y me seduce con sus bailes narrativos. El escenario tiene las luces prendidas y la música está por acabarse. Son percusiones que anuncian muerte. Me enrosco en los brazos de todos los cuerpos hablantes que se desdoblan ante mi, herido de muerte, pero vivo. Sosteniendo fuertemente las astillas, afianzando hasta con las uñas los clavos oxidados, presionando contra mi sangrante pecho el trofeo con el que regreso.


Gracias pingüinos, Hermanas, hermanxs, almas.

I'll always think of you that way

Posted by Mrs. Kite | Posted in | Posted on Tuesday, April 23, 2013

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Apenas voy a dormir (2:00 am) después estudiar por horas para algo espantoso. Sin embargo, resultó ser un momento agradable. 
El tedio eclipsado por el baile en la sala.

I'll be seeing you
In every lovely summer's day
In everything that's light and gay
I'll always think of you that way 
I'll find you in the morning sun
And when the night is new
I'll be looking at the moon
But I'll be seeing you

Le matérialiste connard

Posted by I'm the penguin | Posted in | Posted on Thursday, February 07, 2013

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Alors on y va. Recién venía de con los cristales, has de entender que a mis ojos todo eran construcciones simbólicas. Emancipaciones culturales, transgresiones a conceptos, el adversario era entonces una fina capa de sentido común con la que medimos al mundo. Se instala sin darnos cuenta y rara vez se le ve. Algo parecido a creer que por ver el horizonte la Tierra es plana.

Entonces llegó él, le matérialiste.

Demos un poco de contexto. Un rubio despampanante llegó un colorido día de verano a mi  jardín. Cautivó mi vista. Así como cuando uno ve un comercial de perfume y todo es perfecto. Y podría armar un manifiesto de porqué corrompe al imaginario colectivo vender imágenes imposibles. Pero igual sonríes un poquito cuando el modelo ve directo hacia la cámara y hace un petit smirk. Y entonces  hace que todo sea bello y nada duela. Y fue así como vagó el francés, fuera de foco, inalcanzable. Por su estilo, bien podía ser un escritor estudiando antropología perdido en un jardín de piedras rotas y chiles. El no saberlo real lo mantendría como flor en libro, conservado perfecto hasta el olvido.

Pero entonces un día entró a mi salón.
Connard!

El velo no había caído hasta que se habló de Touraine, yo dije que me parecía fantástico su partición histórica de los movimientos que dejan de buscar reivindicaciones materiales, y más bien buscan las culturales. Lo material queda secundario a lo espiritual. El despojo territorial es sólo una parte del despojo identitario. Las ideas son las que luchan, ya no, sólo las cosas. Al emocionarme enunciando este barbullo busqué entre la multitud, seguro el místico escritor-antropólogo-modelo apreciaría mi amor por los símbolos. (Juntos llevaríamos al patriarcado a la guillotina). Y pues nada, que a él eso de las ideas no le iba.

-Pero eso es una gran partición de la realidad no? Hay movimientos hoy en día que sólo tienen una base individualista y simbólica.- pronunció a medias - Como el feminista (strike uno), el homosexual (strike dos) o el ambientalista (strike tres, out).- El velo cae, tras él se deja ver un monolito de materia: se olvidaron de decirle que el muro calló. << telón >>

-Son diversificaciones que roban simpatía, pero dentro del mismo capitalismo. Comparémoslo con el movimiento obrero, a nadie le importa ya el derecho de los trabajadores, y de ahí es de donde viene el sustento, lo básico- Enunció, convirtiéndose en persona non grata.

La obra había terminado prematuramente, y el actor, como si nada hubiera pasado, caminaba entre los mortales. Limpiando de palomitas los asientos y puliendo los suelos nos topamos. Había pensado que le preguntaría sobre sus pensares, lo enfrentaría con mi limitado pero potente repertorio de feministas y bagaje fanfarrónico para demostrar que sin símbolos, su materia, como cualquier átomo, estaba casi vacía. Pero entonces me vio a los ojos, e hizo un petit smirk. Aún sin velo la cámara seguía corriendo. Todo era bello y nada dolía.

Si bien un marxista de la viaja usanza no bastaba para romper ciertas certezas y corromper convicciones, el francés me provocó dudas. Es cierto, dentro del capitalismo las luchas que tienen más voz son aquellas afiliadas al sistema. Sin embargo eso tiene que ver con institucionalizar las alteridades. Con 'unirte' al enemigo. Darle un espacio en la tele y abrirle un mercado. Llámese a exigencias de algunos movimientos de mujeres, homosexuales y ambientalistas (entre muchos otros). Pero en este caso, todo movimiento que no transgrediera al capitalismo era una institución adscrita, qué no? Puede que, yo no iba a contestar esa pregunta. Lo que sí podía decir es que los movimientos feministas, queer y ecologistas no tenían en su corazón (llámese el mío) la cara del privilegio que el marxista supone. Está el ecologismo de los pobre, está la lucha por derechos de equidad que aún no está en todos lados, están los trabajadores queer. Lo gay no obliga a lo glamuroso.

Al siguiente día lo vi en el jardín. Había que confrontarlo, mi educación informal con lxs anarcofeministxs de Tumblr no me iba a permitir que un hombre-blanco-europeo-económicamente_privilegiado-que se identifica como heterosexual se saliera con la suya hablando de género-sexualidad-medioambiente. Hell-to the-no. Entonces me planté frente a él e incómodamente pedí permiso de sentarme en su mesa.

El capitalismo, donde quiera que se hubiera encontrado retosando, contando sus victorias ante el hombre y manejando todo con hilos geopolítico-mediáticos tuvo que se convocado. No hay manera de pronunciar tantas veces un nombre sin que le zumbara algún aparato de dominación occidental. Yo soy más constructivista (y fanfarrón), no creo en la mano invisible siniestramente girando al globo a su merced, a costa de unos por el poder supremo. Dónde el veía lineas de dominación directa, yo veía estructuras autorreproducidas que jalaban en varias direcciones. Después de un rato se le dejó ver mucho el privilegio. No veía la liga entre movimientos obreros y liberación queer. No veía del movimiento ambientalista más allá de la economía verde. Pensaba que el mundo era suficientemente abierto a lo femenino.

Su ceguera me explicó cosas. Aún no sé cuáles o cómo. En ese momento daba por terminado su encanto, si bien tenía las herramientas de incisión, no optaba por primero lacerar el aire que rodeaba el tejido espinoso. Las estructuras que pesan y conforman el tejido no pueden ser unilaterales o controladas por una voluntad, ningún sistema complejo lo hace. Otro ídolo plástico había muerto. Pero entonces bam! petit smirk.

Connard!

Tout est beau et rien me blesse.




De ojos y cristales queer

Posted by I'm the penguin | Posted in | Posted on Sunday, February 03, 2013

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Aquello contra lo que revientan las olas me recomendó escribir estas pequeñas historias perdidas que sin hogar se vuelven recuerdos vagos. Creo que ahora lo haré, empezaré por esta.

Al saber que tenía que ir sólo, me apuré, de pésimo gusto llegar tarde cuando no conoces a nadie. Tenía una idea de cómo llegar, pero caminé sin saber dónde era. Me adentré al corazón de la ciudad, las caras se volvieron más nítidas, sus conversaciones más vivas, su ritmo más atareado: había que hacer vida. Con nervios en el paso y lentes en mano me metí por la callecita y no sabía si era el lugar correcto. Acto seguido salen del estacionamiento dos hombres en un auto, uno lleva un paliacate de colores floridos, el otro besa al primero. Salen del estacionamiento. Sí, estaba en el lugar que buscaba.

Entro por unas escaleras, ahora los nervios pasan a las rodillas. Llego a la mitad y un sujeto que iba bajando las escaleras se detiene, me ve y sonríe. "Pasa, está abierto". (Sonríe demasiado amable. Claro que voy a pasar ¿Podía no estar abierto?)- "Am a... gracias"- digo sonriendo incómodamente y continuando. Llego al piso y es un café normal: sillas, edificio viejo y alguna exposición de artista local. (No hay nadie. No llegué tarde. Nadie va a venir.) Entonces se dan cuenta de mi presencia las únicas cuatro personas en el café. Una  me ve muy fijamente (Tiene ojos grandes). Las otras tres sólo dan cuenta de mi existencia y siguen con las suyas. Esa es la tertulia con treinta asistentes confirmados de Facebook.

Me rectifican que ese es el magno evento. Me invita(n) a sentarme. (Los ojos grandes me siguen. Está viendo mi alma. Lee mi mente) Me cuentan que todos estudian humanidades y son amigos entre ellos. (Que lindo. Que predecible. Incluso se parecen). Filosofía, Antropología, Sociología y el dueño del lugar: un activista con años de carrera. Yo soy un Ingeniero. No se extrañan, comentan, siguen con el tema original antes de que yo interrumpiera: No hay estudios históricos, antropológicos o cuantitativos de cuestiones LGBTTTI en nuestra ciudad de las rosas (desde hace 30 años). Puede sonar irónico ¿no? Es triste. El hombre me cuenta de su trayectoria, es larga, no le satisface. No le funcionó la librería, ni el grupo de teatro, ni el centro cultural, ni la cafetería-galería. No hay demanda. Los antros están abarrotados.

Esperamos un poco, doy algunas opiniones acerca de la importancia de la educación informal y chacharas del tipo, lo Ojos grandes me ven. Sugerimos comenzar, no creen que llegue nadie más. Llega la madre de Ojos grandes, es la orgullosa madre de un soon-to-be importante antropologo queer. (Wow). Y entonces todos nos volvemos un auditorio, los estudiantes naturalmente sacamos nuestras libretas ñoñas, ganas de vernos interesados y plumas azules. Entonces la iluminación hace la última prueba, el público guarda silencio y lentamente se alza la cortina: El show ha comenzado, Ojos grandes está en posición.

Su aparición en escena lo transforma, ya no es el chico que meserea en el café a ratos libres, es un sociologo hablando de sujetos, esencialismo y constructivismo. Su mirada se pierde entre las ideas que se precipitan de su aliento, no está viendo a ninguno, pero nos está viendo a todos. A todos. Al sexo, al género como construcción, al patriarcado, a los oprimidos, a los opresores. Sus ojos no se vuelven a cruzar con los míos. (Sus palabras no me ven. Sus palabras se vuelven materia tangible. Sus palabras llenan espacios vacíos)

Del aire en el cuarto se empiezan a precipitar sólidos. La heteronormatividad como una matriz/rejilla que regula lo que hacemos y no hacemos, muy a la contrato no explícito. El género como una construcción performativa. Judith Butler se cristalizó de entre las partículas suspendidas a abrazarnos con su gesto más cariñoso: Podemos crear un mundo más vivible para todos, ¡deshabilitemos al género con nuestro constante actuar,  evidenciemos que son castillos en el aire! Hay heterosexualidades no heteronormativas. Hay homosexualidades heteronormativas. Hay rejas y hay personas. Personas hechas de reja y rejas hechas de persona.

Los amorfos que se desparraman entre las mesas y estantes se extendían, los podemos nombrar pero hay que recordar que los nombres son circunstanciales. Ojos grandes y Xabier L. me hicieron evidente que ciertas acciones del pasado existen: actos homoeróticos, opresión, dinámicas de poder. Pero que las categorías como heterosexualidad, género y homofobia son constructos circunstanciales. De tal suerte que no podemos hablar de homosexuales en Grecia clásica. No podemos denunciar la homofobia de la edad media o acusar con la CONAPRED al gobierno de sus actos de violencia de género de principios de siglo XX. Las masas, y por ende sus átomos, trascienden sus categorías, repito, son amorfas.

Al llenar el cuarto con coloides polifásicos, me embriago de validez, de construcciones afianzadas, de armas de destrucción estructural. Tomo muestras, notas y bibliografía, hay que repetir la síntesis. Los nervios ahora estan en el pecho, pero por cuestiones de narrativa ahora le diremos emoción. Emoción contenida. Quiero ser un Care Bear para poder lanzar arco iris del franco pecho. (Que ridículo. Que cursi. Sospecho que a esto se le llama empoderar). Pero entonces, dan las doce, llega la carroza de calabaza y tengo que partir. Detrás no puedo dejar estiletos de cristal: aún no desafío sistemáticamente al género. En vez dejo una despedida y un silencio incómodos. (Los ojos grandes me vuelven a ver. Ahora los quiero ver yo a ellos.) Me marché.

Esa noche sonreí mucho. Cargaba con cristales en las bolsas.


A Janvier tale, last year.

Posted by I'm the penguin | Posted in | Posted on Saturday, January 19, 2013

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Dear sisters,

When we left our pseudo alma mater I wanted to use this to communicate my new life trough encripted messages. I've done that. But, like freaking three times. And it is one of those nights, I guess.

I wanted to tell the story of all the things that happened to me this year. But there were no midnight speeches on new year's or baby jesus saving me on christmas. I was not given a cold night to spill my heart out or a stranger to eat up a fake identity.

So I guess I'll say it. I'll say what my life has been like these days.

The year started out in an old town with whispering corners and cheap booze. It was very pretty and fun. But like someone once told me, wherever you get an epiphany, don't go back. The once mythic town became a scenography. I was there some months before, and the spark of change in the middle of student spirit had dried out. I thought in that town I had found Alaska, but I went back to find a pretty touristy town.

But you what? That was sort of a good thing, and sat a mood for the season. You see, I've always wanted to run in the night and get in trouble, to drink vodka with milk, to smoke near an abandoned lake house, to kiss someone emotionally unstable and find heaven. And this mythic town had seemed to hold the ghost of the Decadent Penguin. The Warholean wet dream of boy who would know the kids from a jazz band and flirt with tourists and study something artistic and wear the same clothes an entire weekend. But that crashed. That fantasy seemed like a stupid set from a dead-end-but-promising movie.

And it was because of you sisters. I blame you.
Thanks.

This Decadent Penguin, along with the city that gave him life felt flat. This invisible city held too many ghosts already, you got rid of one. You see, when I was there with you I was a very private Penguin. A version of me, which I need to spend more time with. I won't say we didn't hit the good times and flirt with old townies. But I realized this nerdy and unspontaneous and unchalant penguin felt of skin and bones. I felt right, and I felt in a place (not geographic) where I belonged. And it might seem late in the narrative for the Penguin to realize that home is wherever the triangle is, but it was more of finding a Penguin that felt in his skin. A penguin who would no longer yearn for the Beat feeling of rinding off with Kerouac somehwere dark.

And not just that. I think in that trip I faced solitude in a different manner. Not as a suffocating emptiness, not as a solid comfort. Posmodern certainties. So, I found myself out of a labyrinth and searching for another. I am the penguin.

I guess I'll continue later



Pésimo gusto usar blogger como twitter

Posted by I'm the penguin | Posted in | Posted on Friday, January 18, 2013

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Equis, dame unfollow, que al cabo ni te mandé mi corazón por ask.#foreveralone.

EDIT: good dan is good. I might tell you all about it some day.